El posgrado en Enfermería Estética fue el punto de reconexión profesional en la trayectoria de la Dra. Regina de Souza Barros. Enfermera desde hace casi veinte años, con una intensa actividad en la asistencia hospitalaria y en la docencia, su rutina siempre estuvo marcada por jornadas extensas, alta responsabilidad técnica y un fuerte desgaste físico y emocional.
Con una carga horaria que superaba las sesenta horas semanales, la práctica hospitalaria empezó a cobrar un precio alto. El cuidado, que siempre fue el centro de su trabajo, comenzó a exigir más de lo que el cuerpo y la mente podían sostener.
“Mi práctica asistencial hospitalaria ya estaba muy cansada. Fueron muchos años, mucho desgaste y mucho estrés.”
Incluso con una amplia experiencia, comenzó a surgir un nuevo punto de atención, no como ruptura, sino como una invitación a la reflexión profesional.
Cuando el envejecimiento se vuelve punto de partida
El acercamiento de la Dra. Regina al posgrado en Enfermería Estética nació de una vivencia personal. Al buscar cuidados para sí misma, se dio cuenta de que la estética va mucho más allá de procedimientos aislados. Se trata de comprender el envejecimiento, la piel, el cuerpo y el impacto directo de estos factores en la autoestima y el bienestar.
“Vi que era mucho más grande de lo que pensaba. Era más grande que una jeringa, más grande que el bótox, más grande que un bioestimulador.”
El interés se transformó en estudio. El estudio, en identificación. Y la identificación, en una decisión consciente por la Enfermería Estética como nuevo eje profesional.
“Cuando empecé a estudiar, me enamoré.”
Una nueva mirada hacia el paciente adulto mayor
Como enfermera gerontóloga, la Dra. Regina siempre estuvo cerca del cuidado de pacientes adultos mayores. Sin embargo, al profundizar el estudio sobre el envejecimiento cutáneo y la estética, a través del posgrado en Enfermería Estética, su práctica asistencial adquirió una nueva dimensión.
“Me di cuenta de que yo no miraba eso en mis pacientes. Hoy presto mucha más atención también a sus necesidades estéticas.”
Esta nueva mirada amplió el cuidado, fortaleciendo la autoestima, el bienestar y la sensación de acogida, aspectos frecuentemente descuidados en la asistencia tradicional. La estética pasó a entenderse como parte integrante del cuidado integral.
La práctica como alivio y reconexión profesional
En medio de una rutina intensa, la Enfermería Estética pasó a representar un alivio emocional y una reconexión con el propósito profesional. La vivencia práctica, acompañada de cerca durante el posgrado en Enfermería Estética, trajo una experiencia diferente a la vivida en el ambiente hospitalario.
“Ver al paciente salir satisfecho, feliz, es muy diferente. Es muy gratificante.”
La seguridad transmitida por la supervisión directa reforzó esa percepción.
“La profesora estaba ahí al lado, orientando, moderando la mano cuando fue necesario. Hicimos un procedimiento tranquilo, sin ninguna intercurrencia.”
La práctica dejó de ser agotadora y pasó a ser significativa.
Organización y disciplina como estrategia profesional
Conciliar múltiples funciones exige planificación. Con dos hijas, una intensa rutina profesional y compromisos académicos, la Dra. Regina estructuró un cronograma riguroso para cursar con responsabilidad el posgrado en Enfermería Estética.
“Necesité hacer un cronograma semanal. Dediqué dos noches a estudiar y, los fines de semana, organicé el tiempo para seguir las clases y hacer resúmenes.”
Esta disciplina refleja su postura profesional: profundización técnica, organización y compromiso con un ejercicio seguro y consciente.
Protagonismo que respeta la propia historia
La historia de la Dra. Regina de Souza Barros muestra que el crecimiento profesional no exige una ruptura con el pasado. Al contrario: el posgrado en Enfermería Estética surge como una extensión natural de una trayectoria dedicada al cuidado, ahora ampliada por una mirada más sensible al envejecimiento, la autoestima y el bienestar.
Se trata de una elección madura, alineada con la experiencia acumulada y con el deseo de seguir cuidando, de forma más ligera, más humana y aún más integral.
El éxito está en tus manos.
Laís Bianquini
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.