Durante 14 años, el área de la oncología formó parte de la vida de la Dra. Patrícia de Souza, estudiante de posgrado en Enfermería Estética.
Además de la rutina agotadora, pues la enfermera se encargaba tanto del cuidado de los pacientes como de las operaciones, como cirugías de cabeza y cuello y trasplantes, aún tenía que lidiar con el peso de la enfermería oncológica: la posibilidad de perder pacientes.
“Por más gratificante que fuera ver la cura, porque también la había, tratabas y veías una herida de mucho tiempo cerrándose, veías al paciente recuperándose… pero también veías las pérdidas. Quieras o no, es un tratamiento largo, en muchos casos, y uno crea contacto y termina involucrándose en la historia. Eso nunca fue fácil”, dice la estudiante de posgrado.
Lidiar con esas cuestiones fuera del trabajo tampoco era una tarea fácil. Pero eso no era un problema para la Dra. Patrícia. La búsqueda de un cambio solo comenzó cuando decidió que quería formar una familia.
Conoce más la historia de la Dra. Patrícia Souza, que dejó años de dedicación a la oncología y decidió recorrer su camino profesional en la Enfermería Estética.
Un sueño que se hace realidad: el encuentro con la Enfermería Estética
Cuando la Dra. Patrícia decidió formar su familia, no sabía los desafíos que vendrían. Después de varios intentos de quedar embarazada, descubrió que tendría que hacer algunos tratamientos de fertilización.
Hasta que logró quedar embarazada pasaron 12 años y, en ese período, muchas cosas cambiaron en la vida de la enfermera. Ella, que antes pensaba en conciliar sus agotadoras guardias dentro de la oncología con el cuidado de su hijo, vio que con la rutina que ya conocía sería inviable.
“Fueron 12 años de tratamiento y cuando tuve al bebé, todo cambió. Es eso, quieres estar con él, quieres cuidarlo. Y cuando recordé que tendría que salir a trabajar, todo el tiempo que estaría fuera, empecé a pensar: ‘¿quién va a cuidarlo? ¿Quién se va a quedar con él? ¿Otra persona? ¿Cómo voy a hacer esto?’ Y ahí fue cuando todo cambió, ya no podía trabajar más y presenté mi renuncia.”
Después de dejar el empleo, la Dra. Patrícia decidió emprender en el área de la salud, pero no tuvo muchos resultados. Con la pandemia, la situación cambió y su negocio se estancó. Al ver que su vida cambiaba drásticamente y, además, cuidando de su hijo, empezó a sentirse mal, desmotivada, sin expectativas, esperanzas ni autoestima.
Fue en ese momento cuando conoció la Estética. Como no se sentía bien y no quería cuidarse, la convencieron de hacerse algunos procedimientos para intentar elevar su autoestima y motivarse a seguir luchando por su emprendimiento. Y así fue como su vida se transformó.
“Como hasta mi autoestima estaba baja, me hice algunos procedimientos en el rostro. Apenas terminó la sesión, era otra persona. Y así me di cuenta de que trabajar en el área de la Estética era lo que quería, poder devolverles la autoestima, el bienestar y la felicidad a mis pacientes.”
Pero la Dra. Patrícia no sabía que podía especializarse en el área con el posgrado en Enfermería Estética. Solo descubrió esta especialización después de un tiempo, cuando volvió a hacerse procedimientos estéticos.
“Me lo contó una amiga. Ella también es profesional esteta, formada en Nepuga, y me recomendó la Institución. Fue como un nuevo comienzo, porque yo acababa de mudarme a Campinas, supe de la especialización, del lugar donde podría hacer mi posgrado y, claro, seguir con lo que siempre soñé: familia y carrera.”
La flexibilidad de horarios dentro de la Enfermería Estética
La decisión de dejar el área de la oncología se debió justamente a la jornada agotadora y al poco tiempo que tendría para dedicarse a su familia y a su hijo.
Después de buscar más información sobre la Enfermería Estética, la Dra. Patrícia descubrió que esa era la profesión indicada para ella. La flexibilidad de horarios era lo que buscaba para poder seguir trabajando y, además, tener tiempo para ver crecer a su hijo.
“Era todo lo que estaba buscando. Y además estaban los otros beneficios, claro. Puedes hacer tu propio horario y tener un buen retorno financiero, pero eso no fue lo que me hizo decidir comenzar el posgrado en Enfermería Estética. Creo que cuando te dedicas, haces todo con amor y con cariño, el retorno llega, pero el primer paso es querer”.
Siguiendo las recomendaciones de su amiga, buscó más información sobre Nepuga y descubrió que la IES (institución de educación superior) es pionera en el área de la Salud Estética. Pero otra cosa llamó su atención e hizo que iniciara la especialización.
“Como estábamos al inicio de la pandemia, vi que hubo un cambio estructural en Nepuga y que migró a lo digital. Pero era diferente de las otras instituciones, porque había clases en vivo, había forma de resolver dudas con los profesores, tenía soporte. Y lo mejor era que podía comenzar en ese momento el posgrado en Enfermería Estética mientras cuidaba de mi hijo.”
Cambio de profesión: el soporte académico y la vivencia clínica en Nepuga
La Dra. Patrícia habló mucho sobre el soporte que Nepuga le ofreció. Como venía de otra área, nunca había tenido contacto con la Estética, solo con los procedimientos que recibía. Pero no tener conocimiento y estar lejos de las aulas desde hacía años no impidió que la enfermera se desarrollara dentro de la Enfermería Estética.
“Al principio me lancé sin pensarlo y fui. Aun con todo el soporte que recibía en la parte online, tenía miedo de hacer los procedimientos. Me quedaba pensando en cómo serían las clases prácticas, que podría no lograrlo, que podría no recibir ayuda de las compañeras. Cuando llegué, fue todo diferente. Las chicas ayudan mucho, la RT (responsable técnica) me enseñó mucho. Hoy ya tengo más seguridad para realizar los procedimientos”, comenta.
Descubrió durante las clases prácticas que puede no solo actuar en el área de la Enfermería Estética, sino ampliar su campo, combinando procedimientos de la Salud Integrativa. Sin embargo, lo que más llamó su atención fue la facilidad para abrir su propio negocio.
“Siempre quise emprender y ahora voy a poder tener mi propio negocio. Sin mencionar que aquí el networking es muy bueno. Las chicas [otras estudiantes de posgrado] ya me invitaron a abrir una clínica, a asociarnos… ¡estoy muy animada!”
Expectativas y planes para el futuro en la Enfermería Estética
Por ahora, la Dra. Patrícia Souza no está ejerciendo. Sus planes para el futuro son terminar la vivencia clínica, tener más seguridad para hacer los procedimientos y, solo entonces, comenzar a trabajar en el área.
“Pronto pienso abrir mi clínica, todavía no sé si en sociedad o no, aun con varias invitaciones. Pero quiero dedicar un tiempo determinado de mi día a atender y un tiempo para estar con mi hijo, que es lo que la Enfermería Estética me permite.”
Antônio Germano
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.