El Dr. Gabriel Monte es odontólogo hace 3 años, pero su historia en la profesión viene de cuatro generaciones. “Toda mi familia es de odontólogos”. A diferencia de su abuelo, su madre y sus tíos, él optó por otra especialización en la carrera. Sigue leyendo para entender todo sobre la estética en la odontología, que fue el área de trabajo elegida por Gabriel.
Un odontólogo más en la familia
Es natural de Natal, en Rio Grande do Norte, y vive en la ciudad de São Paulo (SP). Trabaja en consultorio y en algunas clínicas odontológicas del sector privado. Trabaja con la parte de odontología restauradora y la odontología mínimamente invasiva.
“Trabajo con la odontología restauradora, que engloba toda la parte de estética blanca (lentes de contacto, resinas en general, remodelación cosmética, ensayo restaurador, restauraciones convencionales, restauraciones estéticas) y también la odontología mínimamente invasiva (blanqueamiento y microabrasión)”.
En poco tiempo en el mercado, ya es un referente. Y uno de los motivos de este rápido éxito viene de la familia. Gabriel Monte cuenta que es la 4.ª generación de odontólogos de la familia, lo que le permitió conocer la rutina de trabajo incluso antes de graduarse.
Sin embargo, nunca se conformó con seguir los mismos pasos de sus familiares. Unió las ganas de destacarse en la odontología con el gusto por la estética. “Fui el primero de mi familia en tener la especialidad de odontología restauradora”.
El tema de la estética en la odontología
El odontólogo cuenta que fue en la universidad donde descubrió este “don”. “Fue cuando entré de verdad en el mundo de la estética. Con el boom de la odontología estética y la armonización orofacial, quise adentrarme y entender un poco más de esa situación”.
En su opinión, como sucede en todas las áreas, el comienzo tiene desafíos. Y en su profesión, descubrió cómo vencer esas barreras: especializándose. “Para llegar a la odontología de estándar de oro tienes que especializarte mucho”.
El don sumado al estudio fue lo que convirtió a Gabriel en un referente. Comenta que la estética en la odontología funciona por referencias, lo que significa que es necesario inspirarse y aprender de quien tiene el valor de arriesgarse.
“Necesitas tener ese foco en la especialización para también convertirte en un referente con tu técnica, tu área o lo que sea. El diferencial está en que tengas tu propia técnica. Por supuesto, eso no va a suceder de la noche a la mañana”.
La estética en la odontología es rentable
Si el historial familiar fue una motivación para iniciar en la odontología, por otro lado Gabriel no tuvo miedo de arriesgarse a entrar en un área en la que ningún familiar se había especializado. Hoy nota que tomó la decisión correcta, y por varios motivos.
“La ventaja de poder trabajar con estética es que es algo muy rentable para el cirujano dentista. Puedes atender a menos personas y tener una rentabilidad y un retorno financiero mucho mayores”.
A partir del retorno financiero, menciona que es posible observar nuevos beneficios. “Entonces tienes calidad de vida y calidad de trabajo. Trabajas con lo que te gusta. Entonces tu día a día va a ser placentero”.
El odontólogo tiene experiencia para hablar de esto porque vio a sus parientes cercanos trabajar mucho, en jornadas intensas, durante buena parte de su vida. “Veo que es una rutina agotadora. Le digo a mi madre que no sé cómo aguantó trabajar tanto tiempo así”.
Y completa: “En lugar de estar en esa rutina agotadora de atender a 15 o 20 personas por día, trabajando de forma apresurada y viviendo estresado, todo eso cambia y nos cambia también a nosotros, como profesionales”.
El curso de HOF
Pero tú, que estás leyendo este contenido, ¿te preguntaste cómo hizo Gabriel Monte para especializarse en esta área? Cursos de posgrado. De hecho, el último de ellos fue en HOF, es decir, Armonización Orofacial y Quirúrgica.
“Comencé el posgrado para abarcar más y dejar mi consultorio más completo porque en realidad eso se volvió una “obligación”. Los pacientes me preguntaban y pedían esos procedimientos”.
Con eso, vio una oportunidad de ampliar su abanico de servicios y garantizar a los pacientes procedimientos hechos de forma segura con la estética en la odontología. “Me vi en la necesidad de entrar en esta área de la armonización orofacial”.
Aun con una cartera llena de clientes, el odontólogo afirma que esta fue una elección acertada en su vida. “No estoy entrando porque necesite aumentar mi rentabilidad, sino también por el lado de la estética porque me gusta la estética”.
La odontología más allá de la boca
Gabriel dice que después de elegir la estética en su profesión comenzó a ver otros diferenciales que esta especialización podía ofrecer. Por ejemplo, al traer la idea de que el odontólogo puede actuar más allá de la boca.
“Las personas están entendiendo más lo que se puede hacer en la odontología. Y es bueno porque muestra la amplitud que la odontología nos está trayendo, principalmente en esta parte de armonización orofacial. Y eso hizo que saliéramos de ese nicho de solo la boca”.
Esta explicación se une con las clases teóricas y prácticas que ha tomado en su posgrado de HOF, que tiene todo que ver con la estética en la odontología. “Entender más del patrón facial permite mejorar el patrón dental del paciente. Porque vemos que hay correlación entre la estética dental y la estética orofacial”.
A pesar de las certezas que ve en el mercado, recuerda que no siempre fue así. “Mi madre se graduó en los años 80. Ahí ves que es otra odontología, totalmente diferente. Mis tíos se graduaron recientemente. Aun así, veo una discrepancia entre mi formación y la de ellos”.
Sobre la formación, completa diciendo que: “Mi formación está muy orientada a la estética. Hoy en día todo está muy orientado a la estética. En la universidad estudiamos algunas cosas que ellos no estudiaron”.
La estética orofacial y quirúrgica como tendencia
Gabriel dice que, de la misma forma en que la estética en la odontología se volvió una tendencia, viene acompañada del hecho de que los pacientes están más atentos a los procedimientos. De hecho, menciona un ejemplo de este cambio de hábitos y de consumo.
“En esos procedimientos que son más comunes, hacemos lo que nosotros los odontólogos consideramos satisfactorio. Porque ese paciente de la parte clínica no entiende. El paciente de la estética es diferente: llega al consultorio bien informado”.
Para él, este es uno de los diferenciales de su profesión en la actualidad. “Nuestro objetivo es cumplir la expectativa del paciente. Veo que ese es un diferencial. Siempre estar trabajando con lo mismo, pero con desafíos diferentes”.
Un referente de la estética en la odontología
Para terminar la entrevista y su opinión sobre la estética en la odontología, Gabriel Monte comenta que su experiencia dice mucho sobre el valor de arriesgarse a algo nuevo y salir de la zona de confort, algo que inhibe a muchos profesionales de crecer en sus carreras.
“Lo que me gustaría decir es que las personas no tengan miedo de arriesgarse. Cuando dije que iba a hacer el posgrado, nadie entendió porque decían que yo ya estaba inserto en el mercado laboral, siendo referente en el área de resinas, con una buena demanda de pacientes. No tenía mucho sentido para ellos que volviera a estudiar”.
“Y siempre dije que no tengo por qué tener miedo de arriesgarme porque puedo disminuir mi retorno financiero ahora y necesitar invertir más, pero creo que en el futuro mi resultado se va a duplicar, al igual que la experiencia y mi conocimiento como profesional”.
“Todo debe hacerse en el tiempo correcto y sin miedo de arriesgarse. Veo que hay mucha gente acomodada y que tiene miedo de salir de la zona de confort. La especialización es diferente de un curso libre porque hace que seas el mejor en aquello y crees tu mejor técnica”.
Puedes ver fragmentos de la entrevista de Gabriel Monte en el siguiente video:
Casos de Éxito>Armonización Orofacial y QuirúrgicaIrving Malaguti
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.