Enfermera elige priorizar su salud mental y cambiar de área

Aunque le encantaba trabajar en investigación, la rutina laboral pesaba mucho en la vida de la Dra. Gabriela, por eso se entusiasmó con la oportunidad de cambiar de área.

Laís Bianquini 4 min de lectura
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Enfermera elige priorizar su salud mental y cambiar de área

La enfermera Dra. Gabriela Costa Priolli encontró una nueva perspectiva profesional al decidir cambiar de área e ingresar al campo de la estética. Con una trayectoria marcada por estudios intensos, dedicación y búsqueda de calidad en todo lo que hace, Gabriela cuenta cómo la especialización en estética transformó su manera de ver la salud y le trajo alivio en medio del cansancio de una rutina agotadora.

Gabriela siempre tuvo pasión por el área de la salud. Al principio soñaba con estudiar medicina, pero, tras dos años de curso preparatorio, decidió ingresar a enfermería. “Siempre me gustó mucho estudiar y profundizar en los detalles. La salud, con toda su complejidad, siempre me fascinó”, recuerda.

Durante la carrera, trabajó como auxiliar de enfermería en la Beneficência Portuguesa de Santo André, donde tuvo la oportunidad de aplicar la teoría aprendida en el aula. Esa vivencia fue un hito en su formación.

Cambiar de área como una elección por la salud mental

Después de trabajar en diferentes sectores de la asistencia y pasar por experiencias diversas, como pasantías —incluso en el sector de salud ocupacional de una multinacional—, Gabriela se sumergió en el área de investigación clínica. Por más gratificante que fuera esa área, la carga mental y la rutina intensa terminaron pesando.

“Amo lo que hago, pero es extremadamente agotador mentalmente. Trabajo hasta tarde en la noche, viajo mucho y tengo que lidiar con informes incluso después de un día entero en el centro de investigación. Eso se volvió una rutina muy cansadora”, explica.

Fue en ese contexto que Gabriela decidió explorar el área de la estética, algo que ya la fascinaba desde hacía años. Al principio buscó experiencias personales con procedimientos simples, como rellenos faciales, y percibió el impacto que esos cuidados tenían en la autoestima. “A veces no te sientes bien, te haces un procedimiento y ya te sientes cuidada, tu autoestima se eleva. Fue ahí cuando dije: ‘Quiero hacer estética’”, comparte.

A pesar de la rutina intensa y la falta de tiempo, Gabriela no renunció a su sueño y decidió que era hora de iniciar sus estudios enfocados en estética avanzada.

“[El área de investigación] es un mercado superinteresante, pero mi prioridad es mi salud mental, mi calidad de vida y hacer algo que me haga brillar los ojos”, afirma. Con clases teóricas y prácticas, encontró en la estética no solo una nueva área de actuación, sino también una vía de escape del cansancio cotidiano.

“Por más agotada que esté, cuando realizo algo en la estética, me siento feliz. Salgo del estado de cansancio y paso a un estado de realización.”

La importancia del cuidado individualizado

Uno de los aspectos que Gabriela más valora en la estética es el cuidado individualizado. Cree que cada paciente tiene necesidades únicas y que el tiempo invertido en una consulta detallada es esencial para obtener los mejores resultados y fidelizar a sus propios pacientes.

“No es solo un procedimiento; es un protocolo. Cuando tratamos a un paciente con cuidado y planificación, los resultados son mucho más satisfactorios”, destaca.

Otro punto crucial para Gabriela es la seguridad en la práctica. Para ella, conocer la teoría en profundidad es la base de una actuación confiada y de calidad.

Enfermera elige priorizar su salud mental y cambiar de área

“Estudio las veces que sean necesarias. Antes de cualquier procedimiento, necesito tener total claridad sobre la teoría. La práctica es el reflejo de un aprendizaje bien fundamentado”, dice. Esta postura detallista también se refleja en la relación con los pacientes. Gabriela se preocupa de explicar cada etapa de los procedimientos, creando un ambiente de seguridad y confianza. “Ese es el diferencial: el paciente necesita saber qué se está haciendo y por qué.”

“Cada detalle trae un impacto enorme en la autoestima”

El impacto de la estética en la vida de Gabriela no se limita al ámbito profesional. Ella percibió cómo pequeños cuidados pueden transformar la manera en que una persona se ve a sí misma. “Mi mamá y mi abuela también se hicieron procedimientos, y los cambios fueron increíbles. Cada detalle trae un impacto enorme en la autoestima”, relata. Este entusiasmo se refleja en su dedicación a las clases y a las atenciones, incluso en medio de las limitaciones de tiempo.

Gabriela también enfatiza la importancia del seguimiento posprocedimiento. Para ella, el cuidado no termina al final de la sesión. “Acompañamos al paciente por al menos 72 horas para garantizar que todo esté bien y evitar complicaciones. Ese cuidado hace toda la diferencia y crea una relación de confianza y fidelidad”, explica.

Con su pasión por la estética y su compromiso con una formación fundamentada, completa y responsable, Gabriela está construyendo una actuación guiada por la excelencia. Su historia es un ejemplo de cómo la dedicación y el amor por lo que se hace pueden transformar no solo una profesión, sino también la vida de quien es cuidado con cariño y conocimiento. Gabriela encontró, en la estética, un camino que une realización personal e impacto positivo en la vida de las personas.

Laís Bianquini

Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.

Dra. Fernanda Ribeiro, alumna de Nepuga

Mientras tú lo piensas, hay personas menos preparadas, pero con valor, que ya lo están haciendo.

No esperes el escenario perfecto, porque el escenario perfecto no existe.”

Dra. Fernanda Ribeiro Alumna de Nepuga del Posgrado en Fisioterapia Dermatofuncional
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