Tras la pérdida de su hijo, la Dra. Michele encuentra un nuevo comienzo en la Biomedicina Estética

La Dra. Michele dos Santos soñaba con trabajar en el área de imágenes, pero descubrió el poder de la biomedicina estética. A pesar de haber tenido que interrumpir sus estudios por la pandemia, volvió con la determinación de promover la salud y el bienestar, además de encontrar una nueva motivación tras la pérdida irreparable de su hijo.

Antônio Germano 6 min de lectura
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Tras la pérdida de su hijo, la Dra. Michele encuentra un nuevo comienzo en la Biomedicina Estética

El posgrado en Biomedicina Estética nunca fue la primera opción de la Dra. Michele dos Santos. Su sueño, desde el inicio, era el área de Imágenes.

Pero el contacto con profesionales de Salud Estética la hizo cambiar de opinión. La Dra. Michele percibió que, además de ser un trabajo gratificante, pues promueve la salud y el bienestar del paciente, al entrar en este mercado tendría muchos beneficios que en otra área no conseguiría.

“Me di cuenta de que ya no era la especialización en Imagen lo que quería hacer. Quería tener cercanía con quienes iba a cuidar. Encontré Nepuga, me inscribí en el posgrado en Biomedicina Estética y entendí que era exactamente lo que quería para mi vida”, recuerda la Dra.

Sin embargo, después de algunas clases, la vida de la alumna de posgrado cambió y tuvo que detener sus estudios.

Conoce la historia de superación de la Dra. Michele dos Santos y cómo la Biomedicina Estética transformó la vida de esta profesional.

Biomedicina Estética: el nuevo comienzo y la construcción de un sueño

Cuando la Dra. Michele dos Santos decidió convertirse en Esteta, había descubierto que estaba embarazada. Como sabía que podía hacer su propia agenda y tener más tiempo para dedicarse a su hijo, optó por la especialización.

“Estaba perdida, quedé embarazada y me di cuenta de que no podría ir al área de Imagen por el embarazo. Entonces decidí hacer el posgrado en Biomedicina Estética. Me encontré. Sentí que era lo que quería hacer, porque vi que podía conciliar la maternidad con mi trabajo”, dice la alumna de posgrado.

Pero al poco tiempo de iniciar sus clases, en 2020, la pandemia de Covid-19 llegó a Brasil y comenzaron a implementarse medidas de restricción. La Dra., preocupada por la salud de su hijo, decidió detener el posgrado.

“Todo cambió porque llegó el Covid. Decidí hacer una pausa en este sueño mío y resguardarme, ya que estaba embarazada. Todo era muy nuevo, estaba en el comienzo, no teníamos aquí ni en ningún lugar mucha información sobre este virus”.

Aun tomando todos los cuidados, la Dra. Michele contrajo Covid, tuvo complicaciones y pasó por el momento más difícil de su vida: la pérdida de su hijo.

“Mi esposo siguió trabajando. Como era el comienzo, yo me quedé en casa, pero algunas cosas siguieron funcionando, incluido su trabajo, que es en turismo. Se contagió, me lo pasó a mí y entonces… tuve un aborto”, cuenta la Dra., emocionada.

Tras la pérdida, ya no tenía ganas de estudiar ni de trabajar. La pausa en el posgrado sería algo permanente ahora para la Dra. Michele, que ya no encontraba sentido en algunas áreas de su vida.

“Después de ese episodio decidí que no continuaría con muchas cosas y una de ellas fue el posgrado. Por más que lo deseara mucho, no lo iba a hacer. Pero de repente reflexioné sobre eso. Después de dos meses me di cuenta de que no debía dejar de hacer algo que también era mi sueño”.

El posgrado encendió en la Dra. Michele un antiguo deseo: promover la calidad de vida y el bienestar. Se dio cuenta de que todo lo que había sentido con la pérdida de su hijo también podía trabajarse a través de la estética.

Durante las clases, esa visión se mostraba cada vez más concreta. Como algunos pacientes, la Dra. Michele había perdido su autoestima. Pero con la Biomedicina Estética, eso cambió.

La transformación del profesional de Biomedicina Estética y de sus pacientes

Durante la pandemia, Nepuga adoptó el modelo híbrido para los posgrados, con las clases teóricas en modalidad online y las prácticas, presenciales. Cuando la Dra. Michele retomó los estudios, decidió reiniciar toda la especialización en Biomedicina Estética.

“Algo en mí me decía que volviera, ‘vuelve, vuelve, vuelve’, así que volví, pero todavía estaba desmotivada. A lo largo de las clases, aun sin contacto todavía con pacientes, fui viendo lo bueno que estaba siendo el posgrado para mí. Pensé que sería una terapia y que podría darle una nueva oportunidad a este sueño mío. Y pasó mucho más que eso: me transformé”.

La Dra. recordó cómo las clases, el contacto con otros alumnos de posgrado aún en el ciclo teórico y el conocer una nueva área hicieron que se sintiera bien. Los sentimientos que pronto podría brindar a sus pacientes, los estaba sintiendo en ese momento.

“Cuando volví fue totalmente transformador. Te transformas como persona, como profesional, tu autoestima… y eso es lo que te lleva a transformar cada día más a otra persona. La mujer brasileña ya es bonita, pero podemos potenciar su belleza, ser un hada madrina. Y logré buscar en mi interior ese don.”

La seguridad para actuar en la Biomedicina Estética con la vivencia clínica

El campo de la Salud Estética era algo nuevo para la Dra. Michele. Aun teniendo contacto con profesionales del área, no tenía conocimiento.

“No tenía ninguna confianza para realizar procedimientos antes de las clases prácticas. Llegué aquí y encontré personas dispuestas a enseñarme. Tener a un profesional a tu lado, mostrando, corrigiendo, supervisando, hace toda la diferencia. Y pensé ‘¿por qué no vine antes?’”.

Para la Dra. Michele, las clases prácticas no se realizarían en unidades similares a las clínicas de estética avanzada. Toda la estructura y el contacto directo con el paciente fueron una novedad, pero también una experiencia esencial para su carrera.

“No imaginaba que tendría esta estructura, esta enseñanza. Poder tener este contacto, tener un supervisor, todo esto nos quita el miedo, nos da seguridad. Aquí hay herramientas disponibles para que todos logremos destacar en el mercado, pero eso dependerá del esfuerzo y la dedicación de cada uno”.

Expectativas para el futuro: alianzas y networking

Aun sin terminar la especialización, los alumnos de posgrado que se sienten seguros ya tienen la capacidad de realizar los procedimientos fuera de las unidades de enseñanza de Nepuga. Y ese es el caso de la Dra. Michele.

Pero para ella, la principal ventaja de la vivencia clínica y de la interacción entre los profesionales de Salud Estética no es solo poder ejercer sin terminar el posgrado, sino la posibilidad de networking y alianzas.

“Hoy tengo seguridad para trabajar fuera y eso es muy bueno, el campo de la estética es muy amplio y todos tenemos la posibilidad de destacar. Pero veo una ventaja cuando intercambiamos, cuando nos unimos”.

Uno de los beneficios de la vivencia clínica es el intercambio de experiencias durante las prácticas. En este espacio muchos alumnos de posgrado encuentran la oportunidad de hacer alianzas, sociedades y ofrecer lo mejor a sus pacientes.

“Esta es un área muy buena también si nos unimos, sobre todo las mujeres. Podemos valorarnos, tener alianzas, hacer atenciones complementarias. Necesitamos cambiar esa idea de que es una competencia, ver este mercado como un lugar de apoyo y crecimiento”.
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Antônio Germano

Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.

Dra. Fernanda Ribeiro, alumna de Nepuga

Mientras tú lo piensas, hay personas menos preparadas, pero con valor, que ya lo están haciendo.

No esperes el escenario perfecto, porque el escenario perfecto no existe.”

Dra. Fernanda Ribeiro Alumna de Nepuga del Posgrado en Fisioterapia Dermatofuncional
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