El retorno financiero es solo una de las ventajas que la biomédica esteta vio en la especialización. Esto porque su principal punto de partida fue otro: “quería tener más tiempo con mi familia”. Y también logró alcanzar ese objetivo.
La historia que conocerás hoy es la de Danielle Cristina Rodrigues Isozaki. Es una de esas personas que hace cuestión de contar la trama de su carrera, que pasó de una rutina agotadora en un laboratorio a la comodidad de planificar su propio horario de trabajo.
Y hay más: “en la estética trabajo menos y gano más”. Conoce la trayectoria de Isozaki.
La formación académica
Danielle Isozaki era biomédica analista clínica graduada en Unifev (Centro Universitário de Votuporanga), en São Paulo. Actualmente está cursando un MBA en tricología (terapia capilar). Y entre la carrera y el MBA, hizo un Curso de Especialización en Biomedicina Estética.
Al inicio de su carrera, comenzó a trabajar en un laboratorio de urgencias y emergencias. Sin embargo, vio que su tiempo con la familia era cada vez menor. Y no era así como quería pasar el resto de su vida. Por eso, decidió pensar en una alternativa.
“En esa época yo trabajaba como biomédica analista y una amiga hablaba mucho del área estética. Empecé a investigar sobre los cursos. Así, terminé entrando al Posgrado y me enamoré de este trabajo”.
El nuevo mundo de la estética
El cambio profesional en la carrera de Isozaki fue grande, pero acertado. Sabía lo que quería. “Opté por la especialización porque estaba cansada del laboratorio, de la rutina y de la monotonía. Quería nuevos desafíos, trabajar con salud. Quería ver las caritas felices de las pacientes”.
Incluso, la biomédica esteta recuerda que uno de sus últimos empleos clínicos fue en el Centro Paulista de Oncologia. Allí tenía una rutina muy estresante. “En esa época no tenía nada: ni Navidad, ni Año Nuevo, ni días festivos”, recuerda.
El cambio del análisis clínico a la estética fue algo maravilloso en la vida de Danielle. “Especialmente por mi comodidad de horarios”, cuenta. Y explica: “en el laboratorio, estaba atrapada, de lunes a lunes con un único día libre a la semana”.
El nuevo mercado laboral
En el Posgrado, la biomédica esteta conoció a la Dra. Ana Carolina Puga. Esa relación fue importante para su carrera. “Cuando conoces a la Dra. Ana Carolina, te empiezas a enamorar aún más de la estética porque ella muestra otra realidad”.
Con las clases, el contacto con la Dra. Ana y los aprendizajes, la biomédica clínica se convirtió en biomédica esteta. Junto con los horarios más flexibles también ocurrió otra cosa, un sentimiento que Isozaki no había sentido hasta ese momento: ¡el de la realización!
“Ahora puedo decir que es gratificante terminar un relleno y que la persona te mire y llore de felicidad. Dicen: hiciste realidad mi sueño. Eso me hace más feliz y totalmente realizada en mi área”.
Las nuevas realizaciones profesionales
La historia de Danielle es inspiradora, de verdad. Hasta aquí vimos que el cambio de carrera le trajo más tiempo para la familia y realización profesional. Pero aún falta mencionar otro beneficio de la especialización, que ella misma menciona: la ganancia.
“Financieramente tuve mucho retorno. Si antes trabajaba un mes para ganar cierto monto, hoy consigo el mismo ingreso con dos días de trabajo. ¡Entonces mi vida financiera dio un salto! La estética es más rentable: trabajo menos y gano más”.
Y no piensa detenerse pronto. Con los objetivos alcanzados, la biomédica esteta quiere volar más alto. “Mi plan es poner en práctica todo lo que aprendí en el Posgrado y en los otros cursos que hice. Ahora quiero trabajar con un abanico más amplio en el área de la salud”.
La estética trae realizaciones
“Hoy puedo acompañar a mi esposo y a mi hijo. Hago mi agenda según mi familia y tengo total autonomía en mi vida profesional”. Autonomía que llegó con la ganancia y con las realizaciones al hacer un procedimiento estético a las pacientes.
Para los profesionales de la salud, queda el consejo sobre este mercado que no deja de crecer, el de la estética. “Cuando hice el curso de Nepuga me sentí muy cómoda. La Dra. Ana Carolina Puga inspira muchísimo. Es como un chispazo. Una guía. Nos muestra que funciona”.
La recomendación viene de alguien que lo vivió hace no mucho tiempo, Danielle Isozaki: “La estética es una profesión que trae realizaciones. Entonces, quien quiera entrar en el área tiene que hacerlo en cuerpo y alma”.
Otras historias inspiradoras
Así como la historia de la biomédica esteta Danielle, existen otras que también inspiran. Por ejemplo, la de Wanessa, una farmacéutica que dejó la farmacia para cambiar de vida en la estética.
“Estoy en este rubro desde que me gradué y quiero cambiar, quiero emprender, tener mi propio negocio, hacer mis horarios, por eso opté por aprender más y sumergirme en el área de la estética”, cuenta la farmacéutica esteta.
¿Quieres saber cómo empezó y cómo terminó esta historia? Lee nuestra página de Casos de Éxito.
Casos de Éxito>Biomedicina EstéticaIrving Malaguti
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.