Raniele es enfermera, por eso sabe bien cuánto necesitan amparo los profesionales de la salud. Conoce su trayectoria y lo importante que está siendo en su vida la decisión de seguir la carrera en la estética.
Durante poco más de 1 año trabajó en un hospital, enfrentando una realidad laboral agotadora, y pensó que nunca más aprovecharía su formación después de decidir dejar el hospital para cuidarse y estar con su propia familia, pero eso cambió cuando optó por la carrera en la estética.
Como ella comenta:
“Pago el FIES (financiamiento estudiantil de Brasil) de una carrera que no utilizaba. Hoy tengo la oportunidad de ser enfermera y hacer estética. Entonces, por mi carrera, hoy pago el FIES feliz, por tener la oportunidad de hacer estética.“
La rutina como enfermera de guardia
Volviendo al principio, para entender mejor la experiencia de Raniele Bruna da Silva en la enfermería hospitalaria, su experiencia de mucho desgaste en la profesión se sumó además al contexto de la pandemia de covid-19, que agravó mucho las preocupaciones propias de quienes trabajan, como se ha dado en llamar, en la primera línea.
El contacto constante con fatalidades, la falta de esperanza ante muchos cuadros graves, el miedo a enfermarse y a contagiar a los seres queridos. Estas son preocupaciones ya latentes en el día a día de quienes hacen guardias y se dedican a cuidar la salud.
Y Raniele menciona todas estas preocupaciones cuando habla de cómo su experiencia en el hospital fue dañina para su propia salud. Cuenta que empezó a presentar un cuadro depresivo grave, que también afectó mucho su autoestima y requirió incluso tratamiento con medicamentos.
“El enfermero en sí también necesita cuidado” – es su comentario, que resume buena parte del régimen de trabajo de la clase, en la que se estudia para cuidar de otros, dedicando incontables horas a la formación, a los perfeccionamientos constantes y a guardias que exigen mucho del cuerpo y la mente de cada profesional que forma parte de un hospital, una clínica o una casa de reposo.
La carrera en la estética como elección también de autocuidado
Así, no todos los que se forman para trabajar en salud están dispuestos a poner en riesgo su propia salud. Sin obtener, además, un reconocimiento a la altura de tanta dedicación. Y la idea de ser “profesional de la salud por amor” no basta para llenar lo que muchos anhelan para sus carreras y sus vidas.
Viviendo la realidad de un hospital en un momento de pandemia global, decidir si seguir o no en la carrera hospitalaria se volvió más urgente. Entonces Raniele optó por cuidarse a sí misma y a su familia, dejando la sala de neonatos donde trabajaba.

“Hoy mi prioridad es mi familia, entonces tengo tiempo. Antes no tenía tiempo: no tuve Navidad, no tuve Año Nuevo, no tuve cumpleaños, no tuve el cumpleaños de mi hija. Entonces te entregas demasiado, la remuneración es muy baja… No nos reconocen, financieramente no. No trabajamos solo por amor, necesitamos tener retorno financiero.”
Hoy, Raniele se está especializando en Enfermería Estética, y ya vislumbra un futuro muy diferente al que vivió antes en su profesión.
El futuro de la enfermera esteticista
Todavía necesita terminar el Posgrado y tramitar su habilitación para ejercer regularmente, pero ya tiene su clínica casi completa para el futuro próximo. Aunque destaca la posibilidad de ir hasta sus pacientes, principalmente aquellos con movilidad limitada.
Sobre cómo ocurrió este cambio, Raniele Bruna cuenta que ya le gustaba mucho el área en general y su capacidad de elevar la autoestima, que puede ser transformadora.
A pesar de esa perspectiva de transformación del paciente a través de la estética, habla con vívido entusiasmo de las atenciones que podrá ofrecer con la Ozonoterapia, que ayuda en el control de infecciones, en la cicatrización de heridas y también puede ser aliada en la asepsia para procedimientos estéticos.
“Lo recomendado es que cada persona tome 100 ml de agua ozonizada al día, para hacerle una limpieza a su organismo. Tu organismo necesita ozono. Y hoy el ozono está siendo una fuente de vida para las personas, es una alternativa muy eficaz, que da resultados.” Afirma la enfermera.
Pronto, Raniele podrá volver a marcar la diferencia en el bienestar de las personas, poniendo en práctica todo el cuidado que ha ido formándose para ofrecer. Y a partir de ahora, de una manera mucho más gratificante, respetando también su propia salud y sin perder momentos esenciales con su familia.
Casos de Éxito>Enfermería EstéticaLaís Bianquini
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.