El discurso más común entre los profesionales de la estética es el de promover la mejor atención y ofrecer calidad de vida y bienestar a sus pacientes. Para eso, es necesario estar siempre al día con las tendencias del mercado. La historia de Cláudia hace honor a la frase “Devolver vida a través de la estética” y por eso se capacita en una especialización más, con el fin de ofrecer tratamientos a la altura de su dedicación a los pacientes.
El currículo de Cláudia Roberta es vasto en calificaciones. Biomédica y bióloga, también ha realizado cursos de Estética, es profesora de alumnos que se preparan para concursos públicos y cuenta con muchas otras especializaciones. Siempre actualizándose y buscando nuevas referencias, dice que nunca dejó de estudiar.
Actualmente, Cláudia cursa la especialización en ozonoterapia y está contenta con el contenido. Cree que será un tratamiento más para ofrecer a sus pacientes y confía en el resultado. Con un tratamiento integrativo puede perfeccionar sus habilidades y seguir promoviendo alegría y bienestar a las personas que la buscan, y satisfacer cada deseo de sus pacientes de manera segura y eficaz.
La vida académica y la pasión por la estética
Cláudia inició su trayectoria en la salud con la carrera de Biología. Poco después se convirtió en profesora en cursos de preparación para concursos públicos. Cuenta que siempre llevó consigo el deseo de cuidar a las personas y que, durante las clases para profesionales de la salud, incluidos algunos enfermeros, despertó el deseo de dar el paso hacia la estética.
Otra formación de la Dra. Cláudia es la de Biomedicina. Cláudia se apasionó por el cuidado de la salud y, en la estética, tuvo contacto con los procedimientos para la piel y se encantó. La biomedicina y la biología contribuyen a su entrada en el universo de la estética.
“Cuando terminé algunos cursos complementarios de estética, hice Biomedicina, porque me sentí limitada en algunos procedimientos. No podíamos realizar procedimientos inyectables, por ejemplo; con la biomedicina podría hacer todo lo que me gusta”.
Anteriormente ya había realizado la especialización en armonización facial y corporal y su pasión fue creciendo y, pensando en ofrecer los mejores procedimientos a sus pacientes, nunca dejó de estudiar. Actualmente se está especializando en ozonoterapia, con el fin de ofrecer tratamientos integrativos.

La convivencia con profesionales durante las vivencias clínicas
Cláudia se interesó por la ozonoterapia por la cantidad de beneficios que el tratamiento puede ofrecer a los pacientes, y considera que poder compartir este procedimiento, junto con otros de la estética, es una alianza significativa para los profesionales del área.
“Aunque seas activa en el día a día, es necesario estar siempre actualizándose. Siempre surge algo nuevo. Pienso que el conocimiento no ocupa espacio. Por eso las vivencias clínicas son importantes, pues aquí estamos siempre en contacto con otros profesionales. Al terminar este posgrado ya estoy pensando en otro, siempre sumando, siempre acumulando”.
“Terminé algunos cursos y enseguida quise hacer esta especialización en ozonoterapia. Quedé encantada con la cantidad de beneficios que puede traer a la población, tanto para la prevención como para el tratamiento de la salud”.
El hecho de que en las vivencias clínicas haya diversos profesionales de distintas áreas de la salud es, para Cláudia, una ventaja: al fin y al cabo, estar rodeada de personas con experiencia y con diversas habilidades favorece que se adquieran nuevas tendencias y formas de realizar la atención.
“Cada paciente es único. Llegan a nuestro consultorio con situaciones individuales, con quejas específicas, y el contacto con mis compañeros de grupo me hace ver una manera diferente de atender a esas personas. Son experiencias que compartimos y que nos dejan más preparados para enfrentar las situaciones de nuestro día a día”.
Situaciones del día a día que ocurren tanto en su consultorio particular como en otras clínicas, pues Cláudia es propietaria de un espacio y también presta servicios en otros lugares. Para potenciar esas atenciones y ofrecer nuevos tratamientos, cree que la ozonoterapia atenderá esa demanda.

“Devolver vida a través de la estética”. Los profesionales de la estética son agentes de transformación
El mercado en Río de Janeiro es bastante competitivo y, según ella, es importante estar atenta a las novedades y segura de lo que se hace; después de todo, tiene clientes que llevan con ella más de una década y siente que esa fidelidad se debe a su competencia y seguridad al realizar los procedimientos.
“En Río (de Janeiro), el mercado es extremadamente competitivo. Es importante saber muy bien lo que se está haciendo. A veces el paciente llega al consultorio queriendo hacerse algún procedimiento que no le corresponde en ese momento. Por eso es fundamental tener formación y saber qué decir en esas situaciones. No solo hacer un tratamiento que no va a funcionar y dejar al paciente insatisfecho en el futuro, sino ayudarlo realmente a alcanzar su mejor versión.”
“Creo que por eso tengo pacientes que están conmigo desde hace muchos años. Por el profesionalismo y la capacitación. Con la ozonoterapia podré ayudarlos aún más con un tratamiento integrativo y devolverles vida a través de la estética”.
Cláudia está agradecida por poder ser un agente de transformación en la vida de sus pacientes y cree que puede llegar aún más lejos, pues al concluir una especialización más, ya nos confesó que irá en busca de otra.
“Es gratificante ver la satisfacción en el rostro de cada paciente, por eso no pretendo detenerme aquí. Siempre estaré estudiando y entregando un servicio de calidad a cada persona que confía en mí”.
Rafael Alves
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.