Los profesionales que aspiran al éxito en su carrera necesitan dedicar estudio y esfuerzo día a día para alcanzar el objetivo de tener un buen ingreso y ser reconocidos en el mercado por el trabajo realizado. Tras invertir en especializaciones, Antonio Fernando, enfermero esteta que logra retorno financiero, ya está al frente de una clínica que ofrece una gama de servicios estéticos.
Fernando es enfermero graduado hace 20 años en la ciudad de Bebedouro. Con dos décadas de experiencia, queda clara su vocación por el cuidado humano, ya sea en la enfermería clínica o en la estética. Desde el inicio de su trabajo con atención a pacientes, su enfoque estuvo en el cuidado integral del paciente, favoreciendo su recuperación y bienestar.
Con vasta experiencia en diversos sectores de la enfermería clínica, entre ellos urgencias y emergencias, UCI y salud suplementaria, Fernando se ha dedicado desde hace más de una década a la docencia en la carrera técnica de enfermería y, desde hace cinco años, tras concluir su maestría, da clases en una universidad de Bebedouro.
A pesar de su pasión por la enfermería, Fernando reconoce dificultades propias de la profesión. Además de las presiones habituales de desempeñar un papel tan crucial, enfrentó los desafíos de las guardias nocturnas, el cansancio y el impacto en la vida familiar debido a los horarios irregulares, lo que lo llevó a buscar alternativas fuera del ambiente hospitalario.
“Creo que cuando trabajamos como enfermeros hay una gran presión, no solo por la profesión, por tener que ser 100% correctos en lo que hacemos, sino también por las guardias nocturnas, el cansancio, la longevidad de la familia en relación con los horarios de trabajo; eso hace que busquemos más conocimiento para salir del área”
Enfermero esteta logra retorno financiero al abrir su clínica
Como vemos, Fernando tiene muchas vertientes en la enfermería. Aunque trabajaba en hospitales y se había convertido en profesor, la pasión y las oportunidades que surgen de la estética hablaron más fuerte, y el enfermero esteta siguió por este sector. Su incursión en la estética ocurrió durante un posgrado, donde descubrió la amplitud de oportunidades más allá del ambiente hospitalario. Al percibir el potencial emprendedor de la ozonoterapia, Fernando tuvo la oportunidad de desafiar estereotipos y ampliar su actuación profesional.
“En realidad conocí la estética durante una especialización en estomaterapia, y en ella hay un componente curricular específico de ozonoterapia, orientada a la estética. Fue ahí donde vi que el enfermero puede abrir un nuevo abanico en su profesión. Vi que no tendría que limitarme solo a la atención hospitalaria, sino ser dueño de mi propio negocio”.
Aunque el miedo a lo desconocido es progresivo, Fernando aprendió que enfrentarlo es esencial para el crecimiento personal y profesional. Su transición a la enfermería estética estuvo marcada por desafíos, pero su bagaje técnico y su experiencia previa le permitieron una adaptación tranquila.

Actualmente ya está al frente de una clínica que ofrece una gama de servicios estéticos y planea expandir sus horizontes con más seguridad, invirtiendo en su propia clínica y buscando la certificación necesaria para consolidar su actuación en este campo prometedor.
Vida académica
Como profesor, Fernando cree en la importancia de transmitir el conocimiento de forma activa. Para él, el conocimiento retenido sin ser compartido pierde su valor, y es en la interacción con los alumnos donde las experiencias se complementan y se perfeccionan las habilidades.
Para Fernando, esta transmisión del conocimiento puede ayudar a nuevos enfermeros a mejorar el cuidado del paciente. Para él, el mayor desafío de un profesional de enfermería está justamente en este factor. Las novedades diarias del sector influyen muchísimo en la manera en que cada profesional debe actuar. Con cinco posgrados y una maestría, Fernando habla con propiedad cuando dice que la atención a un trato más humanizado puede ser fundamental para el éxito de la interacción enfermero/paciente.
“Transmitir conocimiento es muy bueno. El conocimiento guardado no es conocimiento válido. Cuando lo compartes, lo difundes y otra persona suma sus propias experiencias y termina complementando una base, llegando a un producto final que beneficia a los pacientes”.
Tanto conocimiento sin aprovechar sería un gran desperdicio. Integrando su personalidad, la forma en que trata a los pacientes y su espíritu emprendedor, Fernando ya logra retorno financiero actuando como enfermero esteta.
Propietario de una clínica que ofrece diversos procedimientos estéticos, Fernando afirma que llegó la hora de invertir un poco más para evolucionar profesionalmente.
“Ya trabajo en mi clínica, pues ya tengo cursos extracurriculares como toxina botulínica y mesoterapia, pero después del posgrado, con registro en el consejo profesional, de acuerdo con las horas necesarias, voy a trabajar con más seguridad y hacer una pequeña inversión que tengo para romper ese hielo, el miedo a avanzar y a crecer profesionalmente”.
Rafael Alves
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.