La trayectoria de Jaqueline Figueiredo, enfermera graduada en 2007 en Uberlândia, Minas Gerais, refleja un desafío que enfrentan muchos profesionales de la salud: conciliar la carrera con las demandas familiares y encontrar realización en un mercado laboral en constante transformación. Actualmente, busca acompañar estas transformaciones a través de la especialización en enfermería estética.
Inicialmente, con la especialización en enfermería del trabajo, Jaqueline tuvo una carrera sólida en el área de medicina ocupacional, trabajando en clínicas y empresas, y también como docente en cursos técnicos. Sin embargo, con cambios en su vida personal y profesional, se vio en una encrucijada que la llevó a buscar nuevos rumbos. Ahora, Jaqueline apuesta por la enfermería estética como la solución para alinear sus objetivos profesionales con su rutina doméstica.
Un impasse en la carrera a través de la especialización en enfermería
Tras años dedicados a la medicina ocupacional, Jaqueline se mudó de Uberlândia a Barretos, una decisión que trajo no solo una nueva dirección, sino también una ruptura en su carrera.
En la nueva ciudad, enfrentó dificultades para reubicarse en su especialidad. El área de enfermería del trabajo, en la que había construido su experiencia, no presentaba las mismas oportunidades que antes. Además, su rutina como madre, con dos hijos y un esposo frecuentemente ausente por trabajo, hacía inviable volver al ambiente hospitalario, con sus guardias agotadoras y horarios poco flexibles.
“Ya no podía trabajar en el área hospitalaria, con guardias de 12 horas, por mi rutina familiar. Y en Barretos no encontré espacio para continuar en enfermería del trabajo. Fue entonces cuando comencé a ver en la estética una posibilidad real de cambiar eso”, explica Jaqueline.
La decisión de cambiar
La elección de la enfermería estética estuvo motivada por un conjunto de factores: el mercado en crecimiento, el interés personal por el área de la belleza y, sobre todo, la flexibilidad de horarios.
“La estética siempre fue algo que me llamó la atención. Una amiga, que también es enfermera, abrió una clínica y siempre decía lo gratificante que era el trabajo. Ahora veo en esta área una oportunidad de estar más presente con mi familia y, al mismo tiempo, volver a ejercer profesionalmente.”
Esta transición no fue simple. Jaqueline tuvo que salir de su zona de confort, dejar su casa y contar con una red de apoyo para cuidar a sus hijos mientras se dedicaba a la especialización en enfermería estética. El período de práctica intensiva, lejos de la familia, fue desafiante emocional y financieramente, pero, según ella, necesario para prepararse para el mercado.
Reconstruyendo la carrera con propósito
La enfermería estética le ofrece a Jaqueline la posibilidad de combinar sus habilidades técnicas con un nuevo propósito: ayudar a las personas a sentirse bien consigo mismas, mientras encuentra equilibrio entre el trabajo y la vida personal. “El mercado de la estética está en alza, y Brasil es uno de los países que más crece en esta área. Es muy satisfactorio saber que puedo ayudar a las personas a cuidarse y a manejar el envejecimiento de forma natural.”

Durante las clases prácticas, Jaqueline descubrió afinidad con los procedimientos faciales, pero también se sorprendió al disfrutar las técnicas corporales, un área que inicialmente no le parecía atractiva. Cree que esta versatilidad será importante para destacarse en el mercado.
El futuro profesional de Jaqueline se va moldeando poco a poco, pero ya con objetivos claros. Considera montar su propia sala o clínica, o incluso comenzar a trabajar en una clínica ya establecida, para adquirir aún más experiencia.
Inspirando otras historias de transformación
La transición de Jaqueline hacia la enfermería estética no se trata solo de un cambio de área, sino de resiliencia y capacidad de adaptación. Su relato inspira a otros profesionales de la salud que enfrentan desafíos similares, ya sea por la búsqueda de mayor flexibilidad o por las ganas de explorar nuevos campos que ofrecen crecimiento y realización.
“La enfermería tiene muchas posibilidades. Lo que más asocia la gente con la profesión es el ambiente hospitalario, ¡pero hay tantas áreas en las que podemos trabajar! La estética es una de ellas, y está siendo mi elección para volver al mercado laboral con más equilibrio y satisfacción.”
Para los profesionales que se sienten estancados o en busca de nuevos rumbos, Jaqueline deja un mensaje claro: hace falta coraje para salir de la zona de confort y disposición para aprender algo nuevo.
Laís Bianquini
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.