No poder realizar procedimientos avanzados hacía que esta esteticista se sintiera limitada

Activa en la estética desde fines de los años 90, Zélia Soares decidió ir más allá y buscar una formación más profunda que le permita realizar procedimientos avanzados.

Laís Bianquini 4 min de lectura
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No poder realizar procedimientos avanzados hacía que esta esteticista se sintiera limitada

Zélia Soares, esteticista y biomédica, siempre estuvo apasionada por la estética, pero enfrentó una frustración constante al darse cuenta de que, a pesar de su experiencia, no podía realizar procedimientos avanzados.

Con casi tres décadas de trayectoria, Zélia acompañó la evolución de la estética en Brasil desde sus primeros pasos a fines de los años 1990. Y aunque fue una de las pioneras, sintió la necesidad de ampliar sus habilidades y buscar una especialización para ofrecer lo que siempre soñó: una estética completa y avanzada, con seguridad para sus pacientes.

Zélia empezó temprano en el universo estético. Desde los 18 años, cuando hizo su primer curso técnico, se dio cuenta de que cuidar de la estética iba mucho más allá de la apariencia: era también un proceso de transformación interna.

La estética la ayudó a ella misma a superar complejos y desafíos de autoestima, originados por problemas de piel y sobrepeso en la infancia y la adolescencia. En esa época, no podía imaginar que algún día se convertiría en una profesional que ayudaría a otros a enfrentar esas mismas inseguridades. “La estética me trajo amor por mí misma”, recuerda Zélia, explicando cómo la profesión le dio la oportunidad de ver la belleza que ella misma ya poseía.

Sin embargo, Zélia siempre buscó más. La estética, tal como la conoció inicialmente, ofrecía recursos limitados para actuar en niveles más profundos y transformadores. Sin habilitación para los procedimientos avanzados, sentía que no podía brindar a sus pacientes la amplitud de resultados que deseaba.

“Es como si alcanzara todo lo que busqué en estos años en la estética”

La habilitación no es suficiente: Incluso después de graduarse en Biomedicina con habilitación en estética, en 2024, todavía no se sentía totalmente preparada. Zélia creía que, para trabajar con inyectables y otros procedimientos avanzados, necesitaba no solo la habilitación, sino también una profundización técnica que garantizara seguridad y excelencia. Ese cuidado por el bienestar y la autoestima de sus clientes la impulsó a buscar una especialización rigurosa y completa.

Esa decisión marca el punto de transformación en la carrera de Zélia. Al iniciar el posgrado en Biomedicina Estética, se dio cuenta de que por fin estaba cumpliendo un viejo sueño. “Hoy, haciendo esta especialización, es muy emocionante. Es como si alcanzara todo lo que busqué en estos años en la estética”, comparte.

Experiencias que construyen seguridad: La experiencia práctica, sumada al apoyo de especialistas y a la seguridad que brinda el equipo, le dio una nueva perspectiva sobre su capacidad de actuar en un nivel más avanzado. Sintiéndose respaldada, Zélia ve este momento como el punto más alto de su trayectoria en la estética hasta ahora, un verdadero giro en su vida profesional.

En el transcurso del curso, descubrió nuevas técnicas y enfoques que le permitieron explorar métodos más eficaces para el rejuvenecimiento y la mejora de la apariencia y la salud de sus pacientes.

Y, además de la técnica, Zélia menciona la importancia del apoyo y la acogida que recibió de su equipo y mentores, una fuerza que la animó a llegar aún más lejos. “El calor de Nepuga, de la Dra. Ana, la práctica del día a día, poder actuar con especialistas acompañando… Esa seriedad del equipo me dio mucha seguridad”, afirma, destacando el apoyo que fue crucial para su evolución.

No poder realizar procedimientos avanzados hacía que esta esteticista se sintiera limitada
Las técnicas desarrolladas durante las vivencias clínicas supervisadas marcan la diferencia para lograr plena seguridad al realizar procedimientos avanzados.

Para Zélia, el futuro ahora parece lleno de posibilidades. Ya tiene su propia clínica, un espacio donde siempre ofreció tratamientos con el máximo cuidado y atención. Pero ahora su visión se amplió: desea sumar inyectables y procedimientos avanzados a su lista de servicios, siempre con el compromiso de promover salud, calidad de vida y bienestar.

“Quiero poder avanzar más como profesional, actuando con equilibrio para ofrecer lo mejor a mis pacientes”, enfatiza. La nueva etapa de Zélia representa no solo un progreso en su carrera, sino también un símbolo de cómo la estética puede ser un camino de autorrealización y transformación.

El alcance de actuar con procedimientos avanzados 

Esta trayectoria de superación y logros de Zélia inspira a otros profesionales de la estética que buscan ir más allá, que desean superar limitaciones y alcanzar un nivel más elevado de actuación.

En un sector donde la técnica es fundamental y el impacto emocional es profundo, Zélia es un ejemplo de cómo la especialización puede ser la clave para una actuación más significativa y gratificante. Demuestra que es posible, con dedicación y estudio, no solo transformar la vida de los clientes, sino también renovar el propio camino profesional.

Zélia Soares hoy celebra cada paso dado y mira al futuro con confianza, decidida a construir una trayectoria marcada por la seguridad y la calidad. Más que una profesional de la estética, es una verdadera guía en el camino hacia el bienestar y la autoestima, una figura que, a través de su experiencia y pasión, demuestra que el cuidado de la estética es, de hecho, un trabajo de adentro hacia afuera.

Laís Bianquini

Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.

Dra. Fernanda Ribeiro, alumna de Nepuga

Mientras tú lo piensas, hay personas menos preparadas, pero con valor, que ya lo están haciendo.

No esperes el escenario perfecto, porque el escenario perfecto no existe.”

Dra. Fernanda Ribeiro Alumna de Nepuga del Posgrado en Fisioterapia Dermatofuncional
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