“Hacer el posgrado en farmacia estética era un sueño mío de hace 5 años, pero como mi turno en el trabajo era de 6×1 no pude hacerlo, porque el modelo era de clases sábado y domingo cada 15 días”
Esta es la realidad de muchos profesionales y con la Dra. Gabriella Martins Albino no fue diferente. Graduada desde 2012 en la UNIFENAS – Universidade Jose do Rosário Vellano, hizo pasantías en laboratorios, pero trabajó cerca de 9 años atendiendo en droguerías de la ciudad de Poços de Caldas – MG.
Entre la disponibilidad de horario y otras cuestiones, el sueño de hacer el posgrado en farmacia estética tuvo que esperar para concretarse. “Cuando tomé la decisión de dejar mi empleo para poder hacer la especialización, descubrí que estaba embarazada y tuve que suspender todos mis sueños para lidiar con eso; aunque era muy deseada, no fue un embarazo planificado”, cuenta.
Manteniendo su empleo por la estabilidad, su día a día fue dejando cada vez más de tener sentido con sus propósitos de vida. Cuenta que, además de la intensa presión por ventas y metas, presenció situaciones que la dejaron afectada.
“No soportaba ver a una madre tener que elegir el medicamento que iba a comprar para su hijo; de 3 o 4 solo llevaba uno, así que yo terminaba comprando y regalando los medicamentos, y al final todavía tenía que intentar vender las vitaminas aun sabiendo que la persona no tenía los medios”, recuerda.
Con la pandemia, la Dra. vio una oportunidad para cambiar de vida; agotada por los turnos pesados y ya insatisfecha con la profesión, la tomó “Estas empresas grandes van creciendo y se olvidan del empleado, llegó la pandemia, mi hija se quedó sin escuela y yo me fui sobrecargando, hasta que me enfermé”.
La alumna egresada relata que pasó por un momento de problemas de ansiedad y crisis de pánico y tuvo que estar alejada 6 meses. “Entonces pensé: o me voy de aquí y empiezo una nueva historia, o voy a terminar empeorando cada vez más”, recuerda.
El comienzo en el área de la farmacia estética
La Dra. Gabriella afirma que la pandemia fue el detonante para tomar la decisión, “Si eso no hubiera pasado, yo seguiría en esa vidita, sabes, aunque las ganas de emprender ya venían conmigo desde hacía bastante tiempo”. De esta manera comenzó la transformación de su vida.
Evaluando todas las posibilidades del área farmacéutica, eligió la habilitación en estética como el comienzo de una nueva carrera, “Dentro de las opciones que tenía, la estética es la que me daría la autonomía que quería”. En 2020 inició su posgrado ya en el modelo híbrido, y afirma que fue la mejor opción “Es cansador, pero así puedo pasar más tiempo con mi familia”.
Conciliando la carrera y la maternidad, la Dra. terminó su posgrado y sigue cada vez más apasionada por el área, “No hay cómo no enamorarse de la estética, en 1 mes podemos cambiar la vida de una persona mejorando su autoestima”, afirma.
Desde que inició la especialización en farmacia estética, comenzó a remodelar su casa para abrir su propio espacio, y hoy concreta su sueño en el Espaço Gabriella Albino, donde ofrece diversos procedimientos mínimamente invasivos. “El mes pasado cerré mi primer paquete de procedimientos faciales, uf, qué feliz me puse, casi R$600 reales y la clienta pagó con tarjeta en el momento; pensé: uf, esto es completamente diferente de lo que yo hacía”.
Realizada con su negocio, cuenta sobre sus vivencias en la nueva rutina, “Además de lo financiero, creamos un vínculo con estos pacientes: realizamos el procedimiento pero luego damos toda la asistencia, y es liviano; creo que eso es lo más lindo de estas atenciones, muy diferente de la presión que tenía en mis trabajos anteriores”.
Conoce también la historia de otra farmacéutica de éxito, Anny Gabriele Pereira de Oliveira.
Sarah
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.