Biomédica esteta cosecha los frutos de la especialización en lo financiero

Desde muy joven, Beatriz está inmersa en el universo de la estética. Con su madre, dueña de un salón de belleza, como referencia, aprendió muchas técnicas y se fue desarrollando con el tiempo. Después de graduarse, la biomédica esteta cosecha los frutos de la especialización en lo financiero, conquistando independencia con sus propias atenciones.

Rafael Alves 5 min de lectura
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Biomédica esteta cosecha los frutos de la especialización en lo financiero

Beatriz Caramelo, una joven graduada en Biomedicina en 2022, trae consigo una historia entrelazada con la estética desde los 12 años. Hija de una madre dueña de una peluquería, Beatriz creció inmersa en ese universo, comenzando a ayudar y profesionalizándose para trabajar con calidad junto a su madre. Ahora graduada, la biomédica esteta cosecha los frutos de la especialización en lo financiero, con la posibilidad de atender a sus propias clientas, y sueña con expandirse profesionalmente y emprender nuevos vuelos. El contacto inicial con la estética fue a través del salón, pero su camino la llevó a explorar áreas como el maquillaje, el diseño de cejas y, finalmente, el posgrado en estética.

De joven aprendiz a biomédica esteta – El camino de la emprendedora

Junto a su madre, Beatriz se vio inserta en el bienestar y la autoestima desde muy temprano. A los 12 años comenzó a ayudar en el salón de belleza de su madre, donde fue tomando cariño y pasión por todo lo que tenía que ver con la belleza. Con el paso de los años, Beatriz se fue involucrando cada vez más, mejorando su desempeño y adquiriendo nuevas habilidades, lo que le trajo nuevos clientes y posibilidades en este ramo. 

Inicialmente, Beatriz hizo un curso profesionalizante para trabajar con más seguridad y calificación con sus clientes del salón. Fue durante este período de experiencias que tuvo contacto con trabajos de maquillaje y cejas, hasta que tuvo la oportunidad de ingresar a la carrera de biomedicina. Cuenta, de forma muy divertida, que su deseo por la biomedicina era porque quería aplicar toxina en las cejas de las pacientes para igualar la diferencia que generalmente se encuentra por la asimetría de algunos rostros, que según ella es una de las mayores quejas de las pacientes en el procedimiento de pigmentación. 

Sin embargo, al adentrarse en el campo de la Biomedicina, se encantó profundamente con la parte facial, principalmente tras realizar su Trabajo de Conclusión de Carrera (TCC), que se centró en evaluar a los pacientes antes de cualquier procedimiento estético mediante exámenes de laboratorio, con el fin de garantizar su salud y la eficacia del procedimiento.

“Cuando entré, estaba enfocada en las aplicaciones de toxina, pero durante la carrera e incluso en mi TCC me encantó el área corporal. Mi conclusión se basó en la importancia de evaluar al paciente de forma integral, mediante exámenes de laboratorio, antes de realizar cualquier procedimiento. Algo de lo que no prescindo. Es de extrema importancia para mí”. 

Para seguir perfeccionándose y calificándose, Beatriz decidió ingresar a la especialización en estética, y así, una amiga le recomendó Nepuga, incluso antes de su ceremonia de graduación, mostrando mucho interés por su crecimiento profesional. 

Entró a la especialización pensando que se interesaría más por la estética corporal, pero descubrió el gusto por diversas áreas, quedando confundida a la hora de decidir cuál seguir.

Biomédica esteta cosecha los frutos de la especialización en lo financiero

Biomédica esteta cosecha los frutos de la especialización como empresaria

Trabajando junto a su madre desde los 12 años, pasando de la función de ayudante a profesional y desarrollando sus habilidades cada día más, esa experiencia se volvió aún más valiosa, creando más responsabilidad y el compromiso necesario para ser una emprendedora exitosa. 

“Cuando cumplí 18 años ya empecé a trabajar sola. Compartimos el mismo espacio, pero ahora ya tengo mis clientes y mis horarios. Salir de “debajo del ala de mi madre” fue un proceso muy bueno, pero muy difícil. Ser empresaria no es fácil. Necesitas mucha responsabilidad, mucho compromiso, trabajar enferma, pensar en el trabajo desde que te despiertas hasta que te duermes. Parece un cliché, pero me enamoré del mundo del emprendedor”.  

Viviendo en una ciudad pequeña, Beatriz no atiende solo a los habitantes locales, sino también a personas de regiones vecinas. La búsqueda de la seguridad de sus clientes siempre fue su prioridad, y el miedo a complicaciones durante los procedimientos estéticos es uno de los principales impulsores de su constante mejora. Es con ese pensamiento que va conquistando cada vez más clientes. Cree que la estética va mucho más allá de lo externo y que es crucial brindar beneficios reales a los pacientes, promoviendo el amor propio y la autoestima.

“Siempre voy a defender la idea de que un buen profesional comparte todos los datos con el paciente para explicar los motivos de realizar ese procedimiento. Hacer un tratamiento solo por voluntad del paciente no siempre es lo mejor para él. La seguridad y la confianza vendrán con la conversación, explicando las razones de todo lo que estamos haciendo. Como ya mencioné, prefiero evaluar al paciente individualmente y a través de exámenes que me presenten mejores maneras de viabilizar y potenciar ese tratamiento”. 

“Sé un profesional responsable”

En cuanto al futuro de la Biomedicina Estética en su carrera, Beatriz espera seguir trabajando con seguridad, ofreciendo lo mejor a sus pacientes. No pretende realizar procedimientos sin indicación solo para agradar al cliente o con fines lucrativos, sino explicar detalladamente las necesidades y razones detrás de cada procedimiento. Beatriz cree que es fundamental que el paciente confíe en el profesional y en el conocimiento que posee, buscando siempre la satisfacción y la confianza mutua.

Beatriz lleva consigo el espíritu emprendedor y ya puso en marcha su proyecto para convertirse en una gran profesional. Dedicada a su desarrollo, traza metas que están dando buenos frutos. Su visión emprendedora transformó a la niña de 12 años en una profesional con un futuro lleno de logros.

Rafael Alves

Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.

Dra. Fernanda Ribeiro, alumna de Nepuga

Mientras tú lo piensas, hay personas menos preparadas, pero con valor, que ya lo están haciendo.

No esperes el escenario perfecto, porque el escenario perfecto no existe.”

Dra. Fernanda Ribeiro Alumna de Nepuga del Posgrado en Fisioterapia Dermatofuncional
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