El encuentro con la estética fue un diferencial en la vida de Guilherme de Mello Delgado, que se vio atrapado en un ambiente donde no se sentía bien. Premiado con el Excelencia Académica 2023, el enfermero esteta aplica los métodos del posgrado y se destaca en sus atenciones, conquistando retorno y reconocimiento como profesional.
Conozcamos un poco del camino de Guilherme de Mello Delgado y cómo su dedicación durante la especialización en enfermería estética trajo una nueva visión de su profesión y de la forma en que podía entregarse aún más a sus pacientes y causar un impacto de gran valor en la vida de cada persona que necesitara su apoyo.
La desvalorización y la baja remuneración llevan a un enfermero a reencontrarse en la estética
Guilherme es un apasionado de la enfermería. Vivir el universo hospitalario fue uno de los motivos que lo llevó a graduarse en enfermería con el sueño de convertirse en un profesional reconocido y hacer la diferencia en la vida de las personas. Pero no todo fueron flores en este camino y la realidad del mercado laboral lo confrontó.
Una de las grandes revelaciones, en el caso de Guilherme, fue percibir su desvalorización como profesional de la enfermería, incluida una remuneración que no estaba a la altura de su entrega y determinación. Las guardias agotadoras y los horarios desgastantes minaban cualquier posibilidad de una vida saludable y social. Fue en ese momento cuando decidió tomar las riendas de su propia vida y aventurarse en un nuevo ramo: la estética.
La especialización en enfermería estética fue un punto de inflexión en la carrera de Guilherme. Los miedos, recelos y obstáculos que creyó que encontraría en esta nueva empresa como enfermero esteta se superaron rápidamente al conocer la calidad de la enseñanza. Según Guilherme, la confianza que los docentes transmitían a los alumnos fue fundamental para su desarrollo durante el posgrado.
“La profesora Janete me transmitió mucha confianza al decirme que sí tenía capacidad para realizar los procedimientos. Confieso que tenía miedo y dudaba de mí mismo. Eso me dio fuerzas para seguir en el área y jamás voy a olvidar lo que Nepuga fue en mi vida”.
Esa inyección de confianza lo impulsó a seguir adelante en el área, y jamás olvidará el papel fundamental que la institución desempeñó en su trayectoria. Gracias a su especialización, es reconocido y respetado en las clínicas de estética donde presta servicios.
El enfermero esteta aplica los métodos del posgrado y se destaca en sus atenciones
Como ya mencionamos, Guilherme no veía potencial de crecimiento dentro de los ambientes hospitalarios y, a pesar de las ganas de especializarse en esa área, el futuro no era tan brillante como imaginaba.
Con la estética, Guilherme tiene la oportunidad de lograr independencia financiera y el reconocimiento que tanto anhelaba. Cuenta que, al ingresar al posgrado en enfermería estética, vislumbraba el sueño de abrir su propia clínica y atender a sus pacientes en un espacio que le resultara agradable y que le diera el retorno esperado.
La búsqueda de una especialización lo llevó a Nepuga, donde encontró no solo conocimiento técnico, sino también una visión holística de la estética, es decir, visualizar de forma panorámica todas sus oportunidades. Esa formación no solo lo capacitó para el mercado laboral, sino que también le dio una comprensión profunda de la relación entre teoría y práctica.
“Después de entender qué era la estética, empecé a buscar instituciones para poder hacer la especialización en estética. En esas instituciones buscaba un lugar con una mirada más holística, no enfocada en una sola cosa, porque hay cursos que haces de toxina, de ácido hialurónico. Pero el posgrado de Nepuga me mostró varias áreas”.
Todo el bagaje adquirido en la especialización en enfermería estética le permitió trabajar en clínicas asociadas en Londrina, su ciudad actual. Su desempeño es tan valorado que el enfermero afirma tener un flujo constante de pacientes.
“Cuando terminé el posgrado, mi primera idea fue abrir una clínica. Terminé abriendo un consultorio, salió súper bien, fue muy bueno. Pero después de abrir el consultorio entendí que no basta con tener el posgrado, con tener solo un excelente curso; tienes que entender de marketing, hoy tienes que entender muy bien de Instagram y de redes sociales para atraer a tus pacientes. Entonces hice una pausa en mi consultorio para entender cómo funciona ese mundo. Hoy trabajo en clínicas asociadas aquí en mi ciudad, Londrina. Trabajo con inyectables, con un flujo altísimo de pacientes, y así es como adquieres mucha confianza: atendiendo mucho, resolviendo muchos casos”.
Una especialización que da destaque en el mercado
Según Guilherme, gracias a la formación en Nepuga se vio un paso adelante en el mercado. Hoy, Guilherme es reconocido como referente en su región. Con afinidad por los procedimientos con toxina botulínica, afirma que el impacto emocional es uno de los grandes motivos que lo hacen persistir y evolucionar cada vez más. Guilherme se siente realizado al lograr que sus pacientes no solo transformen su apariencia, sino que reconquisten la autoestima y la confianza en sí mismos.
Guilherme también destaca la importancia de la Dra. Ana Carolina para el desarrollo de la salud estética. Tiene a la Dra. Ana como inspiración por sus logros y conquistas, no solo para los biomédicos, sino por las puertas que se abrieron para las demás profesiones, como los enfermeros, por ejemplo.
Con dos años de trabajo como enfermero esteta, está satisfecho con el reconocimiento conquistado, pues asegura estar capacitado gracias a los métodos aprendidos en Nepuga. Con libertad para explorar sus técnicas, recibe muchos comentarios positivos de sus pacientes, agradece la fidelidad de cada uno y confirma haber tomado la mejor decisión.
“Ningún otro posgrado va a traer esta flexibilidad de horario y los retornos financieros que tenemos trabajando con estética”.
Destacados Académicos|Casos de Éxito>Enfermería Estética|Premio Excelencia AcadémicaRafael Alves
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.