Con planificación financiera, la enfermera Thalita Dutra logró especializarse en enfermería estética y cumplió un viejo sueño. Trabajando en dos empleos, consiguió pagar sus estudios. Hoy ya atiende a sus pacientes en un consultorio y aún se mantiene en uno de los cargos en el hospital público de Santa Catarina.
“Soy enfermera graduada hace seis años, y desde entonces siempre quise trabajar con estética, pero hubo todo un proceso para que mi consejo profesional habilitara nuestra actuación en la estética. Entonces me gradué, entré a la atención hospitalaria y empecé a darme cuenta de que lo que realmente quería era tratar la piel, crear un vínculo con los pacientes, trabajar la promoción de la salud, y fui preparándome para invertir en esta especialización que sería un antes y un después en mi vida”, cuenta la Dra. Thalita.
Después de un comienzo prometedor en la estética, la enfermera logró dejar uno de sus dos empleos para dedicarse a las consultas en su propio espacio. Y especializarse en enfermería estética fue fundamental.
La Dra. Thalita aprovechó el inicio de su carrera en la atención hospitalaria para planificarse financieramente. Cuenta que pasó un año ahorrando dinero para invertir en sus sueños, que eran especializarse en enfermería estética y también abrir su propio espacio.
“En medio de la pandemia, aun con todo incierto, decidí que era hora de invertir en el curso. Comencé la especialización. En esa época todavía era becaria en otro posgrado, que no tenía relación con la estética. Cuando percibí que podía realizar algunos procedimientos que considero más tranquilos, dejé uno de mis dos empleos, en el que hacía el turno de día, y me lancé literalmente a la aventura: tomé mis ahorros e invertí en mi propio espacio”, cuenta la Dra. Thalita.
La Dra. Thalita cuenta que hoy ya logra atender en su consultorio todas las semanas, manteniendo una agenda más fija. “Mi foco son las atenciones faciales, el cuidado de la piel, el tratamiento de manchas y, ahora, voy a incorporar la aplicación de toxina botulínica y rellenos dérmicos”, explica.
Después de especializarse en enfermería estética
Para el futuro, después de especializarse en enfermería estética, desea solamente consolidar aún más su público y su espacio, para que pronto pueda dejar también la guardia nocturna que todavía hace en el Hospital Público de Santa Catarina.
“Hoy en el hospital atiendo a personas muy necesitadas, que requieren atención; el enfermero dentro de la atención hospitalaria hace un poco de todo, es terapeuta, mesero, entonces ese trabajo termina siendo agotador. Lo que veo hoy es que logré encontrar en la estética la misma gratificación que encuentro dentro de la atención hospitalaria. Ya me di cuenta de que un paciente con manchas o cicatrices de acné, por ejemplo, siente una profunda tristeza, y nunca podemos juzgar la dimensión que tienen estos problemas de autoestima en la vida de las personas. Por eso es otra visión; ayudar a estas personas es igual de gratificante”, destaca la Dra. Thalita.
Para la enfermera esteta, nada mejor que hacer algo que le traiga satisfacción profesional y personal. Y especializarse en enfermería estética fue el primer paso para eso.
“Por fin me encontré. Me di cuenta de que iba a las guardias y a los trabajos de fin de semana irritada, porque tenía que dejar a mis amigos y a mi familia celebrando, y yo me iba a trabajar. Hoy en día, en mi consultorio la realidad es otra: vengo aquí bien a cualquier hora, este es mi refugio para estudiar, atender, ya no siento ese dolor en el corazón que sentía antes. Y se equivoca quien piensa que ser tu propia jefa es sinónimo de trabajar menos, porque no lo es. Pero el sentido es otro, pues hoy trabajo para mí misma”, termina la Dra. Thalita.
Y tú, ¿ya pensaste en especializarte en enfermería estética también?
Casos de Éxito>Enfermería EstéticaMariana Lucera
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.