Al conocer un poco más su trayectoria, notarás que solo recuperó el entusiasmo por la profesión cuando vio que podía trabajar con estética siendo farmacéutica.
Desde que comenzó su camino profesional, la Dra. Bárbara Ribeiro ya tenía un brillo en los ojos, un brillo dirigido al área de la estética. Tanto es así que empezó la carrera de estética y cosmetología, pero terminó suspendiendo la matrícula por una orientación externa que la llevó a estudiar farmacia.
Resulta que había mucho estímulo para dar continuidad al negocio de farmacia de la familia, sobre todo de parte de su padre, a quien Bárbara más recuerda cuando habla de la situación: "ya estamos en el rubro, te va a resultar más fácil", le aconsejaba el padre.
Así que Bárbara siguió los consejos de la familia, pero sin dejar nunca de ser apasionada por el área de la estética. Fueron 4 años de carrera, años muy sudados, según cuenta.
¡Trabajar con estética siendo farmacéutica es posible!
Sin embargo, a lo largo de la carrera de farmacia, empezó a entender mejor sus posibilidades dentro del área y, investigando más sobre su alcance, vio crecer la especialidad en estética, tanto entre farmacéuticos como en otras áreas de formación y actuación dentro de la salud.
Ir hacia el área que siempre quiso comenzó a perfilarse como una posibilidad, y a concretarse cuando siguió estudiando, ahora dedicada a la especialidad que realmente le gusta.

Emprender en el área también es posible
Bárbara cuenta que realizó un curso en el área, pero no tuvo una experiencia muy positiva trabajando para otras personas en una clínica de estética. Así, se dio cuenta de que quería emprender, y el posgrado en farmacia estética llegó como un medio para buscar esa autonomía.
Para ella, es una cuestión de gestionar su carrera de la manera que más sentido tenga. En el posgrado está desarrollando las habilidades y competencias necesarias para poner en práctica su visión, tanto de negocios como de protocolos y formas de atender a sus pacientes.
Sobre su propio futuro en la estética, Bárbara tiene mucha claridad: "No quiero ser reconocida mundialmente, nada de eso, pero quiero ser reconocida por mis pacientes, quiero ser reconocida por las personas a mi alrededor y quiero hacer una diferencia en la vida de esas personas. Entonces, quiero mejorar la autoestima de esa persona y su vida; eso es lo que me motiva."
La diferencia entre las orientaciones de carrera
Por ahora, sigue trabajando en la farmacia de la familia, donde lleva 9 años – los últimos 2 como farmacéutica – por lo que tiene una noción bastante completa de cómo es la rutina dentro de una farmacia.
Para ella, la principal diferencia entre las carreras en farmacias y en la estética es el público: de un lado, personas angustiadas por su propia salud; del otro, personas en busca de un cambio, contentas con la posibilidad de transformarse y cuidarse.
Por eso es tan apasionada por el área de la estética: su pasión viene del potencial de transformar la vida de las personas.
Incluso cree que no se trata de un cambio a través de los procedimientos, sino de la búsqueda del cuidado, de mirarse con cariño y cambiar de adentro hacia afuera. Estas son sus palabras al respecto: "¿Quién no quiere mirarse al espejo y verse bonita? Lo bonito va mucho más allá, va de adentro hacia afuera. Entonces, si empiezas a cuidarte, a mirarte al espejo y a verte más bonita, eso es para toda la vida."
Sus palabras revelan el cariño que siente por el camino profesional que eligió seguir. Con ese cariño y dedicación se está formando, para beneficio de todos los pacientes que tengan la oportunidad, una profesional más de la salud estética apasionada por lo que hace.
Casos de Éxito>Farmacia EstéticaLaís Bianquini
Equipo de contenido de NEPUGA — Núcleo de Especializações Ana Carolina Puga.